miércoles, 21 de abril de 2010

Panamá (relato de un viaje ajeno)

Ese viaje fue seguido por toda la familia. Las fotos y videos llegaban como pedacitos de aventura disponibles para que los que estabamos acá también los pudiésemos disfrutar. Los mails contaban historias de lugares misteriosos, mágicos, con casas de agua, agua, agua, por todos lados. Y playa. Playa de fondo de todas las fotos.
También, con tímido orgullo, contaba de sus pinturas. De sus peces y pulpos y cangrejos, criaturas que supo dotar de una vida y colores que los hicieron simpáticos e interesantes. Puntitos uno al lado del otro, paciencia China. Esas fotos no llegaban, por más que se las pedí muchas veces. Toda la libertad panameña parecía convertirse en timidez a la hora de dar el paso de mostrar sus creaciones. Por fin, me tocó ver las fotos de esos cuadros bajo la luz de todo lo que pasó después. Igual me encantaron.
Quiero quedarme con su viaje de aventuras, con su viaje de colores y caribe. Del otro viaje, del que ya hace dos años, ese viaje más argentino y cotidiano, a bordo de un colectivo que la dejaría a merced de otro, preferiría olvidarme aunque se que es imposible. De ella tampoco me voy a olvidar nunca.

lunes, 19 de abril de 2010

Viajaré oh oh oh oh...

Decidí que (también) me gusta escribir de viajes y no voy a esperar a estar armando o desarmando la valija para hacerlo. Hoy, el primero de "mis" viajes. Sin papá, mamá, ni coordinadores.

De un verano en Villa Gesell (qué buen título para una de esas películas sobre adolescentes que no hacen mucho más que tomar cerveza y fumar, que suelen ponerse tristemente de moda, no?), me acuerdo que la playa quedaba muy lejos entonces íbamos poco.

Pero al centro, que quedaba casi a la misma distancia, íbamos todas las noches. A caminar, bailar y (sí, no lo voy a negar) a tomar cerveza. Después de ahí, sí, íbamos a la playa. Dicho así, dicho hoy, no tiene mucho sentido. Pero teníamos 18, algunas 17, y simplemente daba.

sábado, 10 de abril de 2010

A esto quería llegar

Cuando un lunes a la noche termina un curso muy interesante que deja kilómetros de tela por cortar, tanta que sirve para envolver e ignorar todo lo retrógrado que quieran enseñarme en otros ámbitos sobre "la manera correcta de escribir".
Cuando un miércoles a la noche me encuentra en una proyección de una película muy grosa, de esas que te dejan pensando un buen rato.
Cuando un jueves a la noche - a las once de la noche - una clase de pronto se transforma en un seminario/ debate sobre políticas de género, derechos humanos, etc.
Cuando el sábado a la mañana hay que levantarse para ir a cursar, pero qué importa, si a la tarde voy al teatro.

Entonces sé que estoy eligiendo bien y estoy donde quiero estar.

sábado, 3 de abril de 2010

Descubrimos ayer II

Descubrimos ayer, en otra juntada con las chicas, que los hombres están algo histéricos, o por lo menos más que antes. O que nuestra idea de lo que los hombres eran antes. A nosotras nos tocó lidiar con esta generación de hombres. De igual manera, a ellos les toca lidiar con esta generación de mujeres, que no tienen drama en mandarles un mensaje a la ¿Qué onda? un viernes a la noche.
La parte jodida es si no se la bancan.

Creo que en realidad no descubrimos nada, no?

lunes, 22 de marzo de 2010

Descubrimos ayer

Que muchas pequeñas dudas que pueden surgir en una conversación cualquiera, difíciles de responder en abstracto, pueden responderse haciendo referencia a la película "Mi novia Polly":

¿Qué es un hurón?
- La mascota de Polly

¿Qué hace un actuario/ analista de riesgos o simil?
- Lo que hace Ben Stiller (qué útil que fue esa película en mi vida hace algunos años!)

¿Qué es el Squash?
- El deporte que juegan Ben Stiller y el millonario loco.

Hollywood no para de educarnos. Próximamente la Pollypedia

sábado, 20 de marzo de 2010

Listos... ya!

El cuatrimestre empezó con un pequeño sobresalto por una materia que no había salido (cosa que no noté hasta últimísimo momento!) y la resignación subsiguiente de cursar los sábados.
En mi clase de Políticas y Planificación me distraje tratando de adivinar de dónde era el acento de mi profesor. Me resulta muy simpático e igualmente delator, cuando la gente agrega una "h" imaginaria en la pronunciación antes de las palabras que arrancan con "a" (clásico ejemplo: "vamos ha")

Mi seminario de temas relacionados con la inseguridad se dicta en un aula de esas que tienen cantidad de graffitis en las paredes de la agrupación Aurora, ultra derechosos ellos. Algún día habría que hacer un estudio de por qué y cómo existen en sociales esos personajes.

Desde que lo conocí a él, el personaje temido de mi carrera, estoy un poco más tranquila. O se vende muy bien la primera clase (y luego come estudiantes crudos), o el Dr. no es tan terrible como todos decían.

Hoy, por ser la primer semana, no tuve mi clase de los sábados y pude dormir. A cambio, soñé que contraía una inocua pero extraña enfermedad que me hacía quedarme en mi casa como un mes, perdía el cuatrimestre y por ende se alargaba medio año mi cursada.

Igual no estoy ansiosa, ni a palos.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Primeras palabras...

...que surgen de donde las estoy buscando:

"Esa pared no sólo habla, sino que nos hace hablar. Nos hace hablar de lo que nos pasa cuando la vemos, cuando la leemos, cuando la tocamos en sus (o nuestros) puntos más sensibles, cuando es tan grande que no se puede evitar. Cuando su forma incita a caminar, pero todo lo que se puede hacer para tratar de entender un poco más es quedarse muy quieto y pensar mucho.
También hay que escucharla, suena. Suena a río y a aviones. Y, cuando sopla el viento, a tiros. "

El sábado, gracias a una profesora de periodismo que me empuja de la forma en que todos deberíamos ser empujados alguna vez, visité el Parque de la Memoria.

Por ahora escribo rápido y sin pensarlo mucho, quiero ejercitar el músculo.