lunes, 24 de noviembre de 2008

La pregunta prohibida

- ¿Qué estudiabas vos?
- inserte carrera no tradicional aquí

- ahhh, qué interesante... ¿y después qué vas a hacer?

Nunca lo hagan. Y si son parte del numeroso grupo de víctimas de esta pregunta, reciban desde este espacio mi solidaridad y apoyo incondicional.

martes, 18 de noviembre de 2008

Vacaciones en Noviembre

Como de hablar de la facultad y de las fechas que nos faltan/nos persiguen a esta altura estamos todos bastante hartos (yo lo estoy por lo menos), acá les dejo un consejo:

Tomarse una tarde de vacaciones en pleno Noviembre. Cómo hacerlo:
1) Aprovechar si algún compromiso de Lunes a la tarde se cae, y reemplazarlo por alguno mucho más divertido, como por ejemplo ir a sacar pasajes para las vacaciones.
2) No desanimarse si en las boleterías de Retiro lo miran a uno con cara de "Para febreeero? Vos sufrís de un trastorno de ansiedad o realmente estás tan podrido de Bs. As.??" y se rehusan a vender esos papelitos con olor a aire de montaña.
3) Irse a caminar por algún lugar de la ciudad que no conozcan, hasta llegar a un lindo bar donde se pueda comer picada y tomar cerveza a las seis de la tarde.
4)Reirse mucho y olvidarse de todo.

Después se sigue la semana, la última matadora del año, con muchas más pilas...

sábado, 15 de noviembre de 2008

Tarde Tranqui

Vengo de tomar vino, más tarde coca y un poco de café.
Comí torta y después papas fritas.
No, no tuve un cumpleaños, vengo de la facultad.

Envídienme!

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ridículo

En mi clase de historia, en la facultad de sociales, se puede:
- Hablar de Marx y leer autores marxistas.
- Discutir los conceptos de clase social, clase obrera, consciencia de clase.
- Hablar de la primera, la segunda, la tercera y la decimoquinta internacional.

Pero no:
- Discutir y solidarizarse entre los alumnos si los modos o métodos del profesor tienden al autoritarismo.

A eso llamo yo coherencia.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Cosas que te pasan si estás vivo

Si estás vivo, y estás lo suficientemente ocupado como para andar de acá para allá todo el día, ir a trabajar, ir a la facultad, tomarte colectivos, caminar y encima charlar un rato, cosas como las siguientes pueden pasarte:

- Ser por un rato un personaje de una sit com. Puede que estés sentado en una mesa cenando tranquilamente, puede que tengas una discusión familiar en la que la razón y los argumentos estén de tu lado, pero la gravedad no. Y puede que la cosa termine con un punch line digno de Friends, como que tires una copa gigante de vino tinto directo a la pared blanca. Y no haya reidores, pero sí muchas risas.
- Ser por un rato periodista de verdad, y sentirte como en una conferencia de prensa de verdad. Cuando un músico independiente y un personaje muy querido y querible del mundo gráfico visitan tu clase de taller de gráfica, y tocan en vivo y firman el pizarrón de tu clase. Y te enseñan que no pasa nada si tu viejo es gay, o que no está bueno aprender a "amar, temer y partir", pero que sí es buenísimo tomarse a uno mismo con mucho humor y ternura.
- Ser por un rato paramédico. O Gastón Pauls. Esto pasa cuando una mujer se desmaya en el colectivo en que uno viaja y junto con los demás pasajeros la asisten y convencen al chofer y luego a ella de ir a una guardia. Todo esto un viernes a la una de la mañana.
- Ser por un rato vieja, y hablar, copa de vino en mano, con una amiga que se va a casar. Y hablar del futuro, de la vida. Y que no sea un delirio, sino una realidad que se concreta en 6 días.

Estas y muchas más... tantas cosas pasan todos los días aunque sea por un rato

lunes, 27 de octubre de 2008

La vida es un sueño, los sueños sueños son...

Esta solía ser una de mis frases favoritas en la época en que le dedicaba más tiempo y entusiasmo a mi colección de frases. La verdad es que no se si me gustaba porque algo de ella me pareciese cierto o simplemente por la repetición de la palabra sueño, que va creando como una melodía dulce, como una campanita que se repite a sí misma.
Pero hoy la recordé nuevamente. Hoy tuve un sueño que quise que fuese real. Tanto que me volví a dormir para seguirlo. Lógicamente no fue lo mismo, pero parte del objetivo se cumplió. Pude prolongar esa realidad/mentira un ratito más. No viene al caso explicar cuál era ese sueño, aunque con un poquititito de imaginación como la que se caracterizan por tener los lectores (hay?) de este blog, seguro entienden de qué se trata.
Simplemente dejémoslo en qué sería muy lindo que algunos sueños fueran vida, y no solo sueños.
O que por lo menos hubiese alguna manera de prolongarlos...

lunes, 20 de octubre de 2008

No importa el lugar...

¿Quién dijo que hay deportes que son propiedad exclusiva de la clase alta, que puede pagar el equipamiento, el club, el instructor?

Hoy a la mañana, (tipo 10 y pico) cuando bajé del tren camino al trabajo, mientras cruzaba la mini-plaza que separa la Autopista Lugones de la Avenida Figueroa Alcorta, no pude menos que sorprenderme y contener una risotada al ver que ahí mismo, en la vía pública como quien dice, dos hombres de la tercera edad se habían armado un partidito, pero de golf. Nada de improvisado tenía su juego, contaban con palos y pelotitas como corresponde, aunque no llego a entender bien si habrían hecho huecos en la tierra o si solo jugarían a tirar a pelotita de acá para allá ida y vuelta.
Mientras cruzaba la mencionada plaza, y al hacerlo me interponía por momentos inevitablemente (aunque con un poquito de a propósito) en su línea de juego, pensé que si no hubiese tenido que entrar en ese momento a trabajar, me habría gustado quedarme a mirarlos un ratito. Y a hacerles hinchada. O bueno, quizás no, pero lo que es seguro es que eran dos grosos.